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martes, 11 de abril de 2023

"Amén: Francisco responde" una mirada

En mis pocos años (47) de existencia, ha sido un placer ver y escuchar a san Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, a los tres los he querido igual y de manera diversa - espero que se entienda -.

De Francisco me gusta que ha liderado reformas eclesiásticas que son necesarias, que algunos no las entienden, es otra caso. Reformas, algunas de ellas, que se vienen planteando y realizando desde Juan Pablo II.

En la Iglesia, como institución, formada por hombres y mujeres, que comenten errores, se está trasformando, todo tiene su tiempo.

Además, la postura de Francisco, desde que inició ha sido transparente, coherente y consciente. Volver al origen, al Evangelio. La Iglesia como institución, debe estar en salida, de puertas abiertas, ser misericordiosa. "No te olvides de los pobres", así le dijo el cardenal Humes recién elegido Francisco y es lo que ha priorizado el Papa.

Ir a la periferia, en palabras actuales. Y no nos olvidemos que los pobres, no solamente son los que carecen de lo material, que es muy importante, no. Y es algo que Jesús hizo, fue a la periferia, buscó al pobre, lo acompañó, lo acogió, le abrió las puertas, siempre estuvo en salida, Jesús es misericordia. Como lo dice Benedicto XVI, Deus caritas est, Dios es amor. Y es lo que se ve en el documental. Firme frente a lo dogmático y lo teológico.

Me encantó la postura de María Losantos, cristiana del Camino. Frente a los demás chicos, tal vez seleccionados ideológicamente, pero que no demerita para nada su realidad, con sus dilemas y problemas, como los tenemos cualquiera de nosotros. Un diálogo sincero, de muchachos que son protagonistas de su propia vida y que de una u otra forma desean transformar sus contextos.

Aclarar que no es una audiencia. Es un documental, como lo es "Historias de una generación con el Papa Francisco" en Netflix. Que por cierto, es hermoso, con personas diversas, pero a diferencia de este, es con adultos mayores. O como el de "The Letter: A message for our Earth" en el que invita a hablar del cuidado de la casa común, con personas de diversos credos o ateos, pero que luchan por cuidar la tierra. Todos recomendadísimos. 

viernes, 27 de noviembre de 2020

CHISME: ORIGEN DE LA FILOSOFÍA

A propósito del Día Mundial de la Filosofía
Celebrado el 19 de noviembre 

En este artículo propongo una dicotomía, si la filosofía se dio para pensar y profundizar en el chisme, el cotorreo, el cotilleo o el fisgoneo o por el contrario, si el chisme, el cotorreo, el cotilleo o el fisgoneo dieron origen a la filosofía. 

Empecemos con algunas definiciones de filosofía, ya que hay muchas y variadas según el gusto de cada quien. 

La primera de ellas que voy a citar es la que propone Aristóteles, en la primera frase de la Metafísica nos dice: Todo inicia por el deseo de conocer. Ese deseo es natural y en las abuelas, tías, primas, hijas y hay hombres que no se salvan, pues los estudios muestran que ellos tienen más deseo de conocer y de saber que las propias mujeres. Este deseo se manifiesta en el chisme, tan es así que el chismear, el cotorrear, el cotillear, el fisgonear y el husmear son connaturales en el ser humano. Por ello, cuando pasa algo al frente de la casa o en la calle, la gran mayoría de los que habitan tan humilde morada cogen las calzas de Villadiego y se atropellan en la ventana, en la puerta o en la calle se apeñuscan por saber qué está pasando o qué pasó.

Y en Platón, encontramos que una de las definiciones es la capacidad de asombro. Éste se manifiesta desde temprana edad, desde que el hombre empieza a gatear. El niño se asombra y cuando sucede se enciende la capacidad por conocer, por saber. Y esta capacidad de asombro sucede hasta en las películas de terror, un ejemplo de ello es cuando en Hellbound: Hellraiser II el doctor Channard pone a Tiffany, una joven paciente que no ha hablado durante años y, que demuestra una sorprendente aptitud para los rompecabezas, ha sido elegida por el doctor para abrir la caja. La abre pero cuando aparece Pinhead y los cenobitas no le hacen daño a ella pues ha sido utilizada por el doctor y Julia; los asistentes del doctor queriendo que no se abra el portal le imploran que pare y el doctor les dice: I have to see, I have to Know. Pero descendamos del Olímpo cinematográfico a la realidad; cuando sucede el hecho mencionado al frente de la casa o en la calle, antes del deseo de conocer, está el asombro. Por eso, la vecina le pregunta a la abuela, la tía, la madre, la sobrina, la hija o el vecino le pregunta al amigo, al parcero, al compadre con asombro que fue lo que pasó, de nuevo se presenta el chisme, el cotorreo, el cotilleo o el fisgoneo.

En Marx, la filosofía se presenta como sospecha, crítica, desmonte y transformación. Desmenucemos esta definición. La sospecha es imaginar algo por conjeturas fundadas en apariencias o indicios o desconfiar de algo o de alguien. De ahí, que cuando ocurre algo al frente de la casa o en la calle, el vecino sospecha lo que pudo haber pasado y lo comparte con otro, pero en esa sospecha de lo que pudo haber pasado se critica eso que pasó, se desmonta el hecho o suceso como tal y se transforma, agregando o quitando cosas de lo que acaeció. En otras palabras el chisme que había primero dejó de ser ese para convertirse en otro chisme.     

Wittgenstein advierte que la filosofía es la eliminación de los pseudo-problemas, surgidos por el mal uso del lenguaje. Es decir, que el chisme que se transformó gracias a nuestro amigo Marx, se elimina por el mal uso el lenguaje. Claro está, se elimina en cuanto ese chisme, cotorreo, cotilleo o fisgoneo y la abuela, la tía, la madre, la sobrina, la hija o el vecino, el amigo, el parcero o el compadre lo resignifica. Así lo propone Milton Erickson, en su definición de resignificación, asumiendo que cada persona es única y que, inevitablemente tendemos a etiquetar de forma automática a las cosas como buenas o malas, nosotros podemos siempre darles un significado especial. O sea, el chisme se magnifica. 

La fenomenología, nos dice que la filosofía es la descripción de los fenómenos, de lo que aparece, y esclarecimiento de la experiencia. El chisme, desde luego, es un fenómeno, que se hace imperativo describir, para ser saboreado de una mejor forma. Por lo tanto, la abuela, la tía, la madre, la sobrina, la hija o el vecino, el amigo, el parcero o el compadre, necesitan esclarecer mejor el chisme, el cotorreo, el cotilleo o el fisgoneo para vivenciar de una mejor manera su experiencia del chismoseo o chismorreo, tan acertadamente propuesto por Husserl o Stein.

Y para ir finalizando este sainete, una definición más, la filosofía como deconstrucción, propuesta por Derrida, ya que el chisme en el frente de la casa o en la calle, una vez se resignifica hay que deconstruirlo para revisarlo y disminuirlo y así darle al chisme, al cotorreo, al cotilleo o al fisgoneo una nueva dimensión y forma un nuevo chisme más enriquecedor, es decir, de nuevo se agranda más.

Es así que, el chismosear, el cotorrear, el cotillear, el husmear o el fisgonear es solo una forma de tratar con la realidad, al igual que el filosofar, de abrir un espacio vital en el mundo que lo haga vivible o habitable. 

Desde este punto de vista, la filosofía no surgió como un saber desinteresado, o como un mero saber por el saber, sino que, desde los comienzos, hasta hoy, ha estado vinculada con la necesidad de vivir, en un sentido amplio; con la necesidad de saber qué son las cosas, qué es lo que le pasa al otro o a ese alguien, cuál es el sentido de mi existencia. Por eso decía Ortega y Gasset: “no vivimos para pensar, sino al revés: pensamos para lograr pervivir”. Diría yo, pensamos para chismosear, cotorrear, cotillear, husmear o fisgonear. 

Ya decía María Zambrano: “solo el saber asumido, que puede dar cuenta de su origen…es legítimo”. Yo le agregaría –de su origen…es – el chisme, el cotorreo, el cotilleo o el fisgoneo.

Para finalizar, filosofía y chismorreo son lo mismo y el que hace filosofía es filósofo como el que chismorrea es chismoso. Así, la filosofía no es de la Academia sino de la calle. Y mi abuela, mi tía, mi madre, mi sobrina, mi hija o mi vecino, mi amigo, mi parcero, mi compadre o mi güey (para estar a tono con los jóvenes de hoy) son filósofos. 

LAURENTINO RODRÍGUEZ CONTRERAS 
26 DE NOVIEMBRE DE 2020

Las imágenes son tomadas de El globo de Gambetta - WordPress.com y Pinterest

lunes, 14 de mayo de 2018

MARX Y PRAXIS


Lo que nos interesa en esta entrada y en otras que vienen es hablar de Marx desde su pensamiento a 200 años de su natalicio.

Esta primera entrada está dedicada a Marx y la Praxis.

MARX Y EL PENSAMIENTO DE HEGEL

Hablar de Marx en Colombia no es lo mismo que hablar de Marx en la Sorbona o en Cambridge, hablar aquí de Marx suscita inquietud, ya que en el nombre de Marx, las guerrillas campesinas de origen marxistas, el antimarxismo y la lucha contra la subversión marxista fueron ejercidas con una crueldad e impiedad nunca vistas entre 1950 y 2014.

El Capital de Marx, junto con la Riqueza de las naciones de Adam Smith y los Principios de tributación de David Ricardo son los tres libros fundamentales en economía.

Karl Marx es discípulo de Hegel, es el más brillante protagonista de la izquierda hegeliana, hay que ver que conceptos toma Marx de Hegel, todo discípulo toma de su maestro conceptos. Lo deseable es que lo supere y lo deje atrás sino se queda en un comentador. Y Marx realiza su propia creación desde lo económico, lo filosófico y desde la filosofía de la historia.

El concepto principal que toma Marx de Hegel es el de la Negación en la historia. Esto es la dialéctica y Marx lo asocia (aspecto original en Marx) con una determinada clase social que es El Proletariado. Marx toma de Hegel el concepto de Negación porque el proletariado va a negar la burguesía. Negarla, aquí, quiere decir destruirla. Va a hacer una revolución por la cual va a combatir contra el orden burgués, lo va a superar y va a instaurar una sociedad sin clases, una sociedad que Marx va a llamar una Sociedad Genérica, una sociedad en la cual no va a haber explotación del hombre por el hombre.

El concepto de negatividad para Marx va a estar ligado a la praxis del proletariado, a la praxis política, a la praxis social, a la praxis sindical del proletariado.

Si nosotros hablamos filosóficamente, la negación dialéctica en Marx se encarna en el proletariado. Es el proletariado el que va a ejercer la negación sobre la burguesía y de esa negación se va a pasar a una nueva instancia que es el tercer momento de la dialéctica hegeliana, el de la conciliación y en esa nueva instancia, es lo que Marx va a llamar el Comunismo o el Socialismo. En esa instancia las clases habrán sido superadas y se instaurará una sociedad sin explotados ni explotadores (cosa que no se ha visto).

Además, toma de la Dialéctica del Amo y del Esclavo de Hegel el concepto del esclavo trabajador que en Marx es el proletariado trabajador. Es el proletariado industrial, aquel que trabajando, llevando a delante su praxis va a poder revolucionar la historia humana.

MATERIALISMO HISTÓRICO

El Materialismo histórico es la concepción que Marx tiene de la historia. Marx piensa a la historia como una materia, esta es el elemento con el cual el proletariado trabaja. Su filosofía es llamada Materialismo Histórico porque estudia lo concreto de la historia, digamos las relaciones de producción, las clases sociales, los conflictos sociales, las relaciones políticas, los conflictos políticos, todo el infinito orbe de la materialidad de la historia es la materia de esta concepción de la historia, el Materialismo Histórico que Marx desarrolla en varios libros: el Manifiesto Comunista de 1848, es un libro que traza una filosofía de la historia, también está presente en el Capital y en los Elementos de Economía política.

El Materialismo Histórico es ese pensamiento que se ocupa de encontrar en la materia histórica, la materia del pensamiento. El pensamiento piensa la materialidad histórica, ella le da contenido a ese pensamiento y en la materia histórica Marx encuentra dos clases antagónicas: la burguesía y el proletariado.

La burguesía ha aniquilado al feudalismo, de modo que ahora la burguesía instaurada en el poder comienza a desarrollar sus industrias, produce lo que se llama la revolución industrial de la burguesía. De esta revolución surge el nuevo sujeto que el marxismo viene a llamar el proletariado industrial.

Mejor dicho, el proletariado industrial británico. Porque lo que hace Marx en el Capital es estudiar el desarrollo capitalista de Inglaterra por ser el país que tiene el desarrollo capitalista más avanzado del momento histórico en que Marx trabaja. Entonces, el sujeto que el marxismo viene a expresar, el sujeto histórico es ese proletariado que la burguesía ha engendrado por su propio desarrollo dialéctico, al negar al feudalismo la burguesía engendra al que va a ser su enterrador.

Entonces Marx dice, el enterrador de la burguesía va a ser el proletariado que la burguesía ha engendrado, vemos cómo funciona la dialéctica, la burguesía ha negado al feudalismo y ha generado al proletariado, el proletariado a su vez negará a la burguesía y finalmente se realizará la síntesis donde ya no habrá clases.

Marx en un texto de juventud de 1843, Introducción a la Filosofía del Derecho de Hegel, desarrolla sus puntos de vista en relación con la filosofía y el proletariado, va a terminar diciendo que la filosofía es la cabeza de la revolución y el proletariado es el corazón de la revolución.

En las primeras páginas de esta Introducción a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel, Marx habrá de volcarse críticamente contra la religión y va a escribir una de las frases más conocidas, más malinterpretadas, más bastardeadas de toda su obra, esta es “La religión es el opio del pueblo”.

Hoy en día se podría decir, internet es el opio del pueblo, es decir, hay muchas maneras de opiar al pueblo. Para Marx, la manera fundamental era la religión. Porque la lucha de Marx, va a hacer que el proletariado, que los humillados de esta tierra tomen conciencia de su situación ignominiosa, dice “yo no puedo decirle a un explotado de esta tierra que le espera el cielo como recompensa, porque entonces él nunca se va a revelar, lo que yo necesito es que la gente se revele contra su situación ignominiosa, pero si les prometo el cielo, para que se van a revelar si tienen la eternidad celestial, para vivir felices”. Lo que Marx dice es que no se trata de ocuparnos del cielo, lo que se trata es de ocuparnos de la tierra, es en la tierra donde los hombre sufren, es en la tierra donde los hombres son humillados y ofendidos, es en la tierra donde la ignominia se hace presente.

FUNCIÓN DE LA FILOSOFÍA

Si la ignominia se hace presente en la tierra, la lucha por superar la ignominia se tiene que dar en la tierra. Es desde esta perspectiva, que Marx dice que la religión, en tanto que les promete a todos el reino de los cielos, es el opio de los pueblos. Porque le está diciendo a todos el sufrimiento que ustedes padecen ahora no tiene importancia porque les espera a todos ustedes el reino de los cielos. Los hombres no pueden pensar en el reino de los cielos, los hombres no pueden esperar a que vengan, diría Marx, los buenos curas a decirles que todo sufrimiento será recompensado en el más allá, porque la lucha tiene que ser dada en el más acá. En consecuencia ese es el concepto que tiene de la religión como opio del pueblo. Es decir, la religión como aquello que adormece las luchas de los hombres en la tierra por superar su indignidad social. Este es el concepto.

Ahora, la filosofía tal como la entiende Marx es una filosofía de la Praxis. ¿Por qué es una filosofía de la Praxis?, porque es una filosofía, un pensar un pensamiento que está destinado a relevar, a llevar a primer plano, a aclarar las injusticias que padecen los hombres y fundamentalmente la clase social del proletariado. Entonces Marx va a decir, tenemos que criticar lo que pasa en la tierra.

La filosofía de la praxis lo que plantea, es que hay que revolucionar las estructuras por las cuales son sometidos y esas estructuras finalmente en su gran formulación que va a dar Marx en el Capital (1867), son las estructuras, son las relaciones de producción, el sistema de producción capitalista. Entonces, la frase con que Marx expresa esto, una famosa frase, que está en un texto llamado Tesis sobre Feuerbach, su tesis undécima, la más famosa de todas, “Los filósofos se han encargado de interpretar el mundo de lo que se trata es de transformarlo”. Esta es la filosofía de la praxis.

La filosofía de la praxis es aquella que pone al pensamiento al servicio de la transformación de la realidad. Entonces la unión entre el pensamiento y la materia da el concepto de praxis porque, justamente, Marx no niega la filosofía en absoluto. Y este es una de las críticas más contundentes que se le hace. Martin Heidegger, dice que Marx propone transformar el mundo y no pensar. Marx propone la transformación pero no está negando la necesariedad de la interpretación del mundo. Al contrario, hay que transformar el mundo, pero para transformar al mundo hay que interpretarlo, la interpretación del mundo forma su transformación. Nadie puede transformar un mundo, que no ha interpretado, que no ha conocido, que no ha conceptualizado.

Es decir, la praxis revolucionaria va unida a la praxis del conocimiento de la materia que el revolucionario quiere transformar. En este sentido Marx va a establecer, dos conceptos que son muy claros en su opción filosófica. A uno lo llama Armas de la crítica es la crítica entendida como conocimiento de la realidad, es aquello que el pensamiento conoce de lo real, es necesario conocer lo real para transformarlo. El conocimiento de la realidad se de en la medida en que se la transforma. Son dos decursos que van paralelos.

MARX Y LA CRÍTICA

Por crítica Marx entiende el develamiento de una situación, por crítica entiende “tornar claro lo que estaba oscuro”. Una toma de conciencia. Una persona puede padecer toda su vida una situación ignominiosa, pero si en algún momento no se da cuenta de esa situación no toma conciencia de esa situación, siempre le va a parecer natural lo que está padeciendo. Es necesario que en algún momento, tome conciencia de lo que le está pasando, cuando toma conciencia de lo que le está pasando, ahí está viendo su situación desde una perspectiva crítica.

La perspectiva crítica es aquella que nos dice si lo que nos pasa está bien o está mal, si lo vamos a tolerar o no, si vamos a seguir así o no. En consecuencia, la crítica es aquello que acompaña a la conciencia, la conciencia debe ser siempre crítica, en la medida en que la conciencia no debe rendirse ante la realidad, no debe dejarse sofocar por la realidad sino que la conciencia debe aclarar, juzgar, decidir sobre la realidad y en consecuencia, luego es uno el que sigue o no esa conciencia. Eso depende del coraje de cada uno, a veces la conciencia nos señala cosas que preferimos ensordecer para no seguirla porque simplemente tenemos miedo de hacerlo. Ahí es cuando nos metemos en la internet o prendemos la televisión.

Marx habla de la crítica de las armas, lo que va a decir aquí Marx es que no solo es necesario comprender, entender que la situación de una sociedad es injusta. Aquí Marx, habla claramente de la violencia. En el final del Manifiesto Comunista, Marx dice “los comunistas no ocultamos nuestros proyectos, nuestro proyecto fundamental es derrumbar por la violencia al régimen capitalista e instaurar en su lugar el régimen comunista”. Esto es lo que Marx va a llamar la revolución.

Es muy importante este punto porque la violencia es un tema muy difícil de tratar. Lo que Marx dice es que la violencia siempre va unida a las masas. Esto es totalmente contradictorio con ciertas teorías de las guerrillas del siglo XX, por ejemplo, la más célebre, la del Che Guevara, la del foco guerrillero, un foco guerrillero puede galvanizar desde su praxis vanguardista iluminista la sociedad, al igual que las guerrillas en nuestro país Colombia, las FARC, el ELN, etc. Marx, en ningún momento consideraba la violencia foquista.

Para Marx, la violencia es siempre la violencia de las masas, la violencia se encarna en las masas. En este sentido entendieron muy mal a Marx o no fueron marxistas quienes incurrieron en la violencia foquista. Marx siempre habló de una violencia que fuera acompañada por las masas, es decir, por el proletariado.

Para mí, el Che es un gran personaje. Pero en relación con el foco guerrillero está equivocado, cuando las masas son dejadas de lado cualquier operativo revolucionario se extravía, como se extravió en Colombia desde los 70, cuando pensaron en ellos mismos y no en el pueblo. Ahora, lo notable del Che, es que dijo “hay que hacer el foco guerrillero, hay que hacerlo en Bolivia” y él fue a Bolivia, infortunadamente no tuvo eco. Lo lamentable de los grupos guerrilleros colombianos, del Comando central, es que decían hay que hacer la contraofensiva o hay que hacer el foco y lo hacían desde Cuba o desde las fronteras, ellos no intervenían solo daban órdenes. Los únicos Marulanda o el cura Pérez, de resto mandaban a milicianos o reclutaban a niños y mujeres a hacer lo que ellos no eran capaces de hacer.

Terminemos recordando esto, para Marx la violencia siempre está protagonizada por el pueblo, por las masas.    

domingo, 27 de marzo de 2016

INTERPRETACIÓN PERSONAL DE DIOS

De pequeño me interesaba más la pregunta por el origen que la pregunta por la muerte. Ahora a esta edad me interesa la pregunta por la muerte. Sin embargo, descubrí que la pregunta por el origen y la pregunta por la muerte son la misma pregunta.

Mi mamá me compraba el libro gordo de Petete, unos libros de ciencias para niños, que explicaban el origen del universo de modo científico. Pero no respondían a mi inquietud existencial. No es lo mismo una pregunta científica que una pregunta existencial. La ciencia responde la filosofía pregunta. La ciencia explica el cómo pero nunca el qué. La pregunta por el qué, el por qué las cosas son así y no de otra manera. ¿Por qué hay cuando pudo no haber habido nada? La pregunta por el cómo me cierra el mundo, la pregunta por el qué me lo abre.

Las cuestiones existenciales escapan a la lógica ya que justamente se cuestionan, ¿porqué el único orden posible tiene que ser el lógico? La lógica opera por el principio de causalidad. Todo lo que existe tiene que tener una causa. Pero si pensamos la realidad como una cadena de causalidades cómo explicamos el comienzo. Todo tiene una causa, pero cuál es la primera causa de todo y cómo puede haber una primera causa sin nada antes. Si todo tiene una causa entonces la cadena es infinita. O bien si todo tiene una causa tiene que haber una causa que sea causa de todo pero que ella misma no esté causada, lo que resulta imposible de pensar. A no ser por el principio de non procedere ad infinitum, la incapacidad de proceder al infinito.

Las religiones institucionales definen a Dios como la primera causa y resuelven este problema explicando que Dios es causa de sí mismo. Dios se hizo a sí mismo. Hacen de Dios algo posible. Sin embargo, hay algo que se escapa y que siempre se va a escapar, hay un don primero que es inexplicable. Si tomamos en serio la lógica bivalente nos es imposible explicar el pasaje de la nada al ser. Cómo explicamos que las cosas se hayan explicado desde la nada. Que hayan pasado de la nada a ser. De la nada nada sale.

Con el tiempo he aprendido que las grandes respuestas posibles siempre te engañan y que por eso solo me cierran o me abren las respuestas imposibles. Así, llegué a Dios. Aun Dios imposible. Aun Dios por fuera de la lógica pero lo que encontré rápidamente lo perdí. El Dios que me presentaban era ilógico pero dogmático. Y entre la lógica y el dogma me quedo con la lógica. La lógica te estructura la realidad y el dogma te la violenta. Tuve educación religiosa con los jesuitas y después con los maristas. Tuve que pelearme contra los relatos bíblicos postular un Dios invisible, único, atemporal, incorpóreo más o menos me cuestionaba. Pero que además amara se enojara, reclamara, eligiera a algunos, hablara con otros, ya era demasiado. Era cada vez más obvia la máxima de un pensador de nombre Feuerbach, que dice “toda teología es una antropología” es decir, pensar a Dios es pensar lo humano.

Aún más problemas se me presentaban. Por qué Dios se revelaba en este libro y no en este, por qué de reveló en esa época y no en esta, por qué no se sigue revelando. Lo contrario a la lógica no puede ser aceptar cualquier cosa por que sí. Me empecé a dar cuenta de que mi problema pasaba por otro lado. Me fui dando cuenta de que si hay algo más allá de la lógica llamado Dios o lo que sea no puede ser pensado. Porque cada vez que lo pensamos, lo humanizamos, lo hacemos lógico y deja de ser Dios o lo que sea para convertirse en el Dios que los hombres podemos comprender y que no es Dios en sentido estricto. O como dice el gran Fernando Pessoa Dios existe pero no es Dios.

Dios si es es lo total lo radicalmente otro a cualquier cosa que podamos percibir, pensar, sostener.

El problema es que este Dios venía con representantes que me decían todo el tiempo lo que tenía y lo que no tenía que hacer. Y todo me parecía como antiguo pero además obligado, violento, así que entré en crisis. Un día de adolescente me paré en la reja de una iglesia mire para arriba y me conmoví, da igual, en una iglesia, en una sinagoga, una mezquita. Hay algo ahí de irracional, de inefable, de relación con algo que nos supera. No era la iglesia, el cristianismo, el judaísmo, o el islam, era yo.

Era lo humano y sus límites, así trate de conectar la irracionalidad y si a Dios se lo siente y punto. Y si Dios es como el arte, algo que te conmueve. Es cierto que una puede conectar con otras formas de percepción, eso que las religiones llaman fe. Pero que es la fe. Y por qué la fe tiene que seguir un método o debe estar ajustada a ciertos textos, si justamente parecer ser lo que se abre cuando la razón no basta. La verdad es que me encantaría tener fe. Pero en tanto la fe venga envasada me parece más de lo mismo. Justamente lo que me fue sucediendo fue lo contrario, cada vez me daba cuenta de que Dios tenía que ver conmigo y con mis limitaciones y no tanto con una figura ideal que me trascendía.

A ver, no creo en Dios. Quiero decir con esto. En el Dios que se presenta como ser supremo con todos esos rasgos maravillosos y al que solo puedo acceder a través del modo que sus administradores me lo permiten. No creo.

Creo en el hombre y creo en las limitaciones de lo humano. Alguna vez unos alumnos le preguntaron al filósofo Jean Luc Nancy qué era Dios y él lo definió con una sola palabra: “apertura”.

La pregunta que se abre cuando el hombre se da cuenta que no lo puede todo. Dios es la capacidad de lo humano de seguir sobrepasándose así mismo. Pero eso que se abre, esa apertura no puede ser algo cerrado. No se puede afirmar que los límites humanos llegan hasta un lugar y darle después forma a lo que está más allá de ese límite. No vale. O en todo caso el límite ya se ha corrido.

Pero por qué apertura. Porque el mundo nos viene demasiado cerrado con respuestas cerradas, con recetas cerradas, y la apertura es la capacidad de seguir preguntando. Dios es pregunta que no cierra. Es un resto. Dicho de otro modo, en lo que creo es en que lo humano va transformándose pero esa transformación no está ni predeterminada ni nunca es definitiva. Nos transformamos porque hay apertura. Ese resto, esa posibilidad de seguir cambiando, eso es Dios.

Históricamente se entendió a Dios como aquello que venía a cerrar el mundo, a darle un sentido general, pero la idea de un cierre tiene más que ver con una imagen de las cosas donde resulta posible alcanzar grandes verdades. El mundo cierra en la medida en que se acceda a la verdad. Pero qué es la verdad o dicho de otro modo, hay una verdad.

Creer o no creer en Dios supone tomar partido por la verdad. El creyente parte de la verdad de que Dios existe el ateo parte de la verdad de que Dios no existe. Algunos de nosotros partimos de la idea de que no hay verdades otros partimos de la idea de que hay verdades. Necesitamos otra metáfora de Dios para nuestros tiempos. En tiempos donde la ciencia y la tecnología explican y resuelven los grandes fenómenos que dieron origen a la metáfora oficial de Dios, esta misma metáfora, hoy se nos muestra ya insuficiente.

Las metáforas, dicen en la medida en que provocan algo, si no provocan nada ya no dicen. Hoy se puede curar la ceguera, multiplicar el pan, los antiguos milagros hoy son resoluciones científicas, hoy podemos calmar las angustias con los psicofármacos. Necesitamos una metáfora de Dios que recupere las preguntas existenciales, que no nos enceguezca ni nos resuelva sino que nos haga más conscientes aunque duela.

Cierro con una anécdota que cuenta un filósofo llamado Gianni Vattimo, un amigo lo llamó y le preguntó si aún creía en Dios y Vattimo contestó: creo que creo, algunos hubieran contestado lo contrario, creo que no creo. Pero está claro que lo que importa es entender que todo pasa por el primer creo, el creo que abre y no por el segundo el creo o el no creo que cierra. Y ustedes, que creen, creen que creen o creen que no creen. 

lunes, 14 de marzo de 2016

FILOSOFÍA, SABER FUNDAMENTAL

La filosofía puede aportar a todas las disciplinas y de hecho nació en una estrechísima relación con las ciencias. Aunque esto parece que se ha olvidado con el tiempo. Filosofía y ciencias nacieron unidas ya que en el comienzo todo era saber filosófico. Y es más tarde cuando se han ido separando, paulatinamente, la teología, las ciencias empíricas y demás.

Así, la filosofía ha quedado como ese tipo de saber que engloba la totalidad de todos los saberes porque reflexiona sobre sus fundamentos y sobre sus metas últimas. La filosofía es una necesidad, para cualquier sociedad que quiera ser medianamente culta y que quiera construir su vida de una manera razonable porque no es posible tener un conjunto de actividades del que no sabemos cuáles son sus fundamentos ni hacia dónde se encaminan.

Justo la tarea de la filosofía es la de tratar de ver cuáles son los fundamentos y cuál es la meta. Por eso, tiene que ver mucho con la economía (por mencionar alguna), profundamente con la economía porque la filosofía es la que desde Aristóteles por lo menos desde que sepamos en la tradición occidental va dando cuenta de que la meta de la economía es satisfacer las necesidades de la casa, es lo primero que se dice dentro de la Política de Aristóteles; pero con el tiempo autores como Adam Smith, que también, creo que hay que aclarar, era profesor de filosofía moral, él entendía que la economía está al servicio de la libertad de las personas, de la igualdad de las personas, postura que ha sido muy mal interpretada. Y posteriormente, un autor como Amartya Sen, que es un premio nobel de economía, dice claramente que la meta de la economía es crear una buena sociedad, lo cual quiere decir que una economía que no ayuda a crear una buena sociedad es una mala economía. No es solamente que no es ética, sino es que es mala economía.

La filosofía, entonces, se ocupa en relación con la economía de ver cuáles son sus metas, de aclarar cuáles son sus metas. Por eso es fundamental, siempre debe haber una reflexión en cualquiera de las carreras: en economía, en arquitectura, en ingeniería, en derecho, por nombrar algunas. Una reflexión fundamentalmente ética que reflexione para qué ingeniería, para qué arquitectura, para qué economía, para qué derecho y cómo se hace.

Yo creo, y estoy más que seguro, que hoy en día es más que necesario atender a la filosofía y a la parte de la filosofía que se llama ética o filosofía moral, en relación con las éticas aplicadas a todos los saberes y de hecho es algo que está prosperando enormemente. Tenemos la suerte de que en facultades politécnicas exista una asignatura de ética de la ingeniería, de la arquitectura, de la economía.


Yo recuerdo un decano de la Escuela Colombiana de Ingeniería que me decía, me pregunto qué ingenieros estamos formando cuando leo en la prensa que se ha caído un puente. La reflexión filosófica y ética es fundamental para ello.